
A ver..
A un mes y medio de haber llegado
acá, solo se puede resumir en FELICIDAD.
Todo es tal y cual lo imaginaba..
Pero como el cambio de vida ha sido rotundo, es obvio que no tengo el tiempo que tenía otrora para estar 8 o 9 horas en la
pc, por ende he descuidado vuestros
blogses y éste, por que no.
Estoy trabajando, en casa, en un
microemprendimiento, por
así llamarlo y funciona. Y eso me pone
re contenta.
La familia, adaptada, con algunos bajones temporales, pero no seriamos humanos si no los
tuvieramos.
La casa en la que vivo es linda, esta en una ubicación privilegiada, la única cagada es que debajo hay una
chocolatería, por ende desde que llegué ya tuve dos advertencias hepáticas severas, por abuso de chocolate. A los residentes nos hacen descuentos y además las dueñas de las
chocolatería son
clientas mías,
así como yo de ellas y nos hacemos "
descuentitos" y ahí cagué.. 3 o 4 barras de chocolate todos los días.
Faaa.. me reventó el hígado.
Para los que saben que me fui hecha una piltrafa, no aumenté un gramo.
Creo que lo que como, mucho más de lo que venía comiendo, lo quemo caminando y subiendo y bajando las escaleras de mi casa todo el día.
Y cuando hago referencia a caminar, es caminar en serio.. desde que llegué no tomé un solo colectivo ni taxi ni nada.. todo a pata.. Aunque todo es cerca, por
ahí te das cuenta que de un saque te caminaste 20 o 30 cuadras. Y es tan lindo..
La gente.. a ver.. en su
mayoría, con los que he entablado alguna relación, no son de acá y ya a estas instancias, me doy cuenta en seguida quien nació y se crió acá y quien no. Mucha gente de Buenos Aires, hasta ahora pocos rosarinos he conocido..
NO ME CANSO, bajo ningún punto de vista de asomarme a cualquier ventana de mi casa y ver los cerros, aún los días de lluvia que fueron 8 o 9 corridos, sin parar, dejo de disfrutarlo y por
ahí cuando me viene la nostalgia, me acuerdo de allá, del cemento, del calor y la humedad y de los mosquitos y se me pasa..
El otro
día en la cena
hablabamos con la familia sobre como venimos
adaptandonos y no recuerdo cual de mis hijos me pregunto si sentía ésta, como mi casa y les puedo asegurar que desde el primer día, la sentí como mía.. Es increíble, a veces hasta me cuesta creer que esté viviendo todo ésto.
El enano tardó en adaptarse en el Jardín. Imaginen 3 años yendo a un jardín particular: una casa con 3
salitas, un patio y una cocina a un Jardín público, uno de los mejores acá, donde tuvimos el culo de que saliera sorteado en décimo lugar (quedaron 60 chicos afuera).
El Jardín tiene una manzana de
grandorrrr, pinos y demás
especímenes de la zona, juegos construidos en madera.. 2 maestras para cada sala, merienda (no te piden un centavo para la merienda, ni siquiera una caja de té!) que consta de: pan con manteca y dulce, arroz con leche,
pizza, pan casero con
mantenca,
galletitas, torta y anda a saber cuantas cosas más que ni me entero.
Increible me parece.
A los mas grandes, lo mismo.. Té, mate cocido,
sandwiches de jamón y queso, tortas fritas (otra adicción mía), en la escuela y a media mañana.. parece otro país..
Bueno, que más?
Recién ahora se podría decir que me siento de acá.. cuando la gente me saluda o me encuentro a alguien por la calle y me pongo a charlar dos palabras.
Extraño, claro que si.. a la familia, a los amigos.. pero estoy feliz..
Creo que en breve armo otro blog, arrancando con esta nueva vida, nuevo blog, para que los que quieran lo metan en el
reader, ya que este no
funcaGracias a TODOS los que de alguna forma estuvieron en el viaje, en la llegada, en los primeros días, en mi ultimo día en Rosario con sus llamados, sus mensajes, sus visitas, sus
regalitos y sus
palaras de afecto y buenos deseos.
Fue duro, quedó atrás.
Vuelvo en breve